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Qué puedo cultivar

Ya se ha mencionado anteriormente que debemos valorar las posibilidades de cultivo que tenemos, en función, sobre todo, de la cantidad de horas de luz que tengamos en cada época del año y del espacio físico disponible.

A continuación vamos a hacer una breve descripción de las hortalizas que mejor pueden funcionar en un huerto urbano.

Sinda Miranda

Sinda Miranda

Tomate.
Hortaliza perteneciente a la familia de las Solanáceas. Se cultiva durante la primavera y el verano. Es bastante exigente en cuanto a nutrientes, agua y horas de sol. La mayoría de las variedades tienen un porte grande ocupando un espacio importante del huerto urbano y requieren que les coloquemos tutores para dirigir el crecimiento de la planta y aguantar el peso de los tomates. Es posiblemente uno de los cultivos más atractivos para el aficionado al huerto urbano, pero hay que tener en cuenta que puede ser también uno de los más complejos y que más problemas de plagas y enfermedades puede tener.

Es importante realizarle una poda de los tallos secundarios, dejando sólo 1 o 2 brotes principales, de esta forma conseguimos concentrar más la energía en el desarrollo de los frutos.

Puede tener problemas de hongos (como el mildiu) o de virus (como el bronceado del tomate o el virus de la cuchara). También le atacan plagas de orugas (como la tuta o la heliothis), araña roja o mosca blanca.

Sinda Miranda

Sinda Miranda

Pimiento.
Hortaliza perteneciente a la familia de las Solanáceas. Se cultiva durante la primavera y el verano. Es bastante exigente en cuanto a nutrientes, agua y horas de sol. Es una hortaliza que se adapta muy bien al cultivo en recipientes, las variedades verdes mejor que las rojas, siendo el pimiento de padrón una de las variedades más interesantes para los huertos pequeños, ya que nos va a dar una producción interesante para el autoconsumo desde el final de la primavera hasta el final del verano. Una vez se acaba la producción podemos optar por arrancar la planta o podarla y dejarla hasta
el año siguiente que volverá a brotar en primavera.

No debemos dejar que los frutos maduren en exceso ya que puede paralizar el crecimiento de la planta.

No tiene grandes problemas de plagas, le puede atacar el pulgón y la araña roja pero no suelen producir graves daños.

Berenjena.
Hortaliza perteneciente a la familia de las Solanáceas. Se cultiva durante la primavera y el verano. Es bastante exigente en cuanto a nutrientes, agua y es posiblemente la hortaliza que más sol requiere, por lo que su cultivo estará condicionado a la disposición de un espacio muy soleado.

El fruto debe de cosecharse antes de que madure completamente para que no pierda sus cualidades. Tiene unas raíces muy potentes que se desarrollan bastante horizontalmente, por lo que necesita bastante espacio del contenedor, aunque se puede combinar con hortalizas de ciclo corto durante las primeras semanas de desarrollo.

Sinda Miranda

Sinda Miranda

Su peor enemigo es el frío, pero si tiene suficiente sol no suele tener graves problemas.

Le puede atacar la araña roja, el pulgón o algunas orugas.

Lechuga.
Pertenece a la familia de las Compuestas. Tiene un ciclo corto y se puede cultivar durante todo el año (eligiendo la variedad más adecuada a cada época). Es un cultivo sencillo, no muy exigente en ningún aspecto y muy interesante para las personas que se inician en el huerto urbano, ya que es una
hortaliza de consumo habitual, de la cual podemos tener una producción interesante en poco espacio y además no suele tener problemas de plagas y enfermedades.

Se asocia bien con la mayoría de hortalizas, sobre todo con las de ciclo largo, permitiéndonos ocupar el espacio de forma más eficaz.

Algunas variedades como la romana debe de atarse 15 días antes de la cosecha para que se forme cogollo. Deben de cosecharse antes de que se espiguen (florezcan) lo cual provoca que las hojas adquieran un sabor amargo.

Espinaca.
Pertenece a la familia de las quenopodiáceas. Es de ciclo corto y se cultiva preferentemente en primavera u otoño ya que no tolera muy bien las altas temperaturas. Al igual que la lechuga debemos de cosecharla antes de que espigue y lo podemos hacer hoja a hoja. Es un cultivo que se adapta muy bien a los recipientes y además desde el punto de vista nutricional es muy interesante ya que es una de las verduras que más vitaminas y antioxidantes aporta. Se suele sembrar directamente (sin hacer semillero) y es bastante exigente en nutrientes.

La plaga que más le afecta es el pulgón.

Ajo.
Pertenece a la familia de las liliáceas. Su cultivo, a diferencia de la mayoría de las hortalizas, no se hace a partir de semillas sino a partir de un diente de ajo, el cual se entierra con la punta hacia arriba. Es poco exigente en nutrientes y en agua. Se cultiva durante cualquier época del año, salvo en los meses más calurosos del verano. Se puede cosechar cuando las hojas todavía están verdes como ajo tierno o esperar a que se sequen las hojas y obtener una cabeza de ajos completa.

Es una de las hortalizas con más propiedades medicinales y es un cultivo muy sencillo que ocupa muy poco espacio (podemos plantar los ajos muy juntos entre ellos, sobre todo si los cosechamos como ajos tiernos, o aprovechando los huecos que quedan entre otros cultivos) por lo cual es muy interesante incluirlo en el huerto urbano.

Además se asocia muy bien con la mayoría de las hortalizas, salvo con las de la familia de las Leguminosas.

No suelen tener problemas de plagas.

Cebolla.
Pertenece a la familia de las liliáceas. Al igual que el ajo es un cultivo que se adapta muy bien al cultivo en recipientes ya que tiene raíces poco profundas. Es poco exigente en agua y nutrientes y se cultiva bien durante todo el año (existiendo variedades de verano recomendables para cosecharlas como cebolla seca y de invierno para cosecharlas como cebolla tierna). Es muy compatible con la mayoría de las hortalizas protegiéndolas frente a algunas plagas y no se debe combinar con otras liliáceas ni con las leguminosas.

Tanto la cebolla como el ajo van a ser un buen precedente, dentro de las rotaciones, de plantas exigentes en nutrientes, ya que tienen la capacidad de enriquecer el sustrato gracias a las micorrizas asociadas a sus raíces.

No suele tener graves problemas de plagas.

Haba.
Pertenece a la familia de las leguminosas. Las hortalizas de esta familia se suelen utilizar en agricultura ecológica como Abono verde, ya que en sus raíces establecen simbiosis con unas bacterias fijadoras de Nitrógeno atmosférico aportándoselo al suelo. Es un cultivo de otoño-invierno (no les gusta el calor) muy interesante de desarrollar después de los cultivos de verano más exigentes en nutrientes, ya que van a ayudar a recuperar nutrientes fundamentales. Es exigente en agua por lo que hay que vigilar el riego. Se asocia bien con otras hortalizas de otoño-invierno como la espinaca y es incompatible con las liliáceas y otras leguminosas.

Nutricionalmente destaca por su elevado contenido proteico.

La principal plaga que le afecta es el pulgón negro y también puede tener problemas de hongos si la humedad es excesiva.

Otras leguminosas que se adaptan bien al cultivo en recipientes son los guisantes y las judías.

Rábano.
Es una hortaliza de la familia de las crucíferas, al igual que los nabos o las coles. Se trata de un cultivo de ciclo muy corto, que se siembra directamente (no se hace semillero).

Es un cultivo muy sencillo (que nos va a permitir ocupar espacios mientras otras hortalizas de ciclo más largo se desarrollan), que ocupa poco espacio y que se asocia bien con todo tipo de hortalizas (salvo con el resto de crucíferas).

Se puede cultivar durante casi todo el año, evitando los meses más calurosos y cuando haya riesgo de heladas.

Pepino.
Pertenece a la familia de las cucurbitáceas, al igual que la calabaza, el calabacín, el melón y la sandía, todos ellos cultivos interesantes para aquellos huertos urbanos que disponen de bastante espacio ya que tienen un desarrollo importante. El pepino se adapta muy bien al cultivo en recipientes porque sus raíces no son demasiado largas.

Es una planta que crece mucho por lo que para evitar que se haga rastrera ocupando demasiado espacio, es interesante proporcionarle un rodrigón para que pueda trepar (con sus zarcillos) a través de él.

Es un cultivo de primavera-verano bastante exigente en el riego y también en horas de sol, que nos va a proporcionar pepinos de una forma constante durante todo el verano. Los frutos deben de cosecharse verdes e inmaduros, si los dejamos demasiado tiempo pueden hacerse amargos. Si lo cultivamos conjuntamente con el maíz, este le sirve de rodrigón.

No se lleva bien con cultivos de la misma familia ni con las solanáceas, ya que van a competir por el agua, el sol y los nutrientes.

Pueden atacarle plagas de pulgón y mosca blanca aunque no suelen ser muy problemáticas, sin embargo es bastante habitual que al final del verano le afecte al oídio, apareciendo manchas blancas en las hojas.

Sinda Miranda

Sinda Miranda

Zanahoria.
Pertenece a la familia de las umbelíferas al igual que el apio, el hinojo o el perejil. Nutricionalmente destaca por su contenido en Vitamina A, fundamental para la piel. Se cultiva bien en cualquier época del año exceptuando los meses más fríos de invierno.

Se siembra directamente (no se hace semillero), una vez han germinado es importante aclararlas (seleccionar las plantas que vamos a dejar y eliminar las sobrantes) para que la raíz se desarrolle bien.

Para este cultivo debemos de elegir recipientes profundos que permitan un adecuado desarrollo de la raíz.

Se asocian muy bien con las cebollas, las cuales van a repeler a su principal plaga que es la mosca de la zanahoria.

Hay que evitar combinarla con las hortalizas de su misma familia.

Plantas aromáticas.
Por último recomendamos siempre reservar espacio en los huertos urbanos para el cultivo de aromáticas, ya que son plantas muy interesantes que nos va a proporcionar múltiples beneficios:

1. Muchas de ellas son cultivos poco exigentes, que van a requerir pocos cuidados y que se adaptan bien al cultivo en recipientes.

2. Van a aumentar la biodiversidad del huerto, atrayendo a insectos beneficiosos y repeliendo a muchas plagas.

3. Van a aportarnos una gran cantidad de aromas que hacen de nuestro huerto un lugar más agradable.

4. Nos van a proporcionar condimentos interesantes para las comidas o para la preparación de infusiones.

5. Muchas de ellas tienen propiedades medicinales muy beneficiosas.

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